De la Puente: Deseo impactar en el desarrollo educativo

Hace 12 grados afuera, así que andar en bici ahora es complicado”. Es lo primero que se escucha decir a Alejandro de la Puente luego de las presentaciones. No es la primera que lo oigo hablar. En abril estuvo en Lima para una conferencia sobre las ondas gravitacionales, y fue ahí la primera vez que establecí contacto con él.

Alejandro es un físico de partículas peruano, que radica en Norteamérica desde que tenía 14 años.

¿Cómo fueron esos primeros años para el adolescente Alejandro?

Fue un reajuste bastante difícil al principio” me cuenta a través de Skype desde su país de residencia, Canadá, “pero no todo pasa rápidamente. Son años de experiencia que tienes que filtrar, cuando uno llega de chico tienes que ajustarte rápido a otra cultura. Yo creo que cuando eres más grande es cuando empiezas a analizar los efectos. Por ejemplo, de chico me parecía todo fácil, pero ahora cuando regreso al Perú me da nostalgia y extraño bastante. Siento que me gustaría regresar más seguido.”

Si tuvieras que regresar en el tiempo, ¿harías todo igual?

No cambiaría ni un detalle. Si no, no llegaría a este mismo punto. Y como me gusta donde estoy… (risas). Las cosas pasan siempre cuando tienen que pasar, y si son cosas negativas hay que aceptarlas. Yo aprendí bastante eso con la ciencia porque es parte de ella. Cuando uno publica, no van a aceptar automáticamente lo que publicas. Habrá criticismo, rechazo, y tienes que saber defender tu trabajo o mejorarlo, si es que debes hacerlo. Entonces, hay que aprender a aceptar las críticas, que no todo es perfecto. Así se aprende.

Cada uno tiene su propia ruta, su propio método, ¿cuál fue tu camino para llegar hasta donde estás?

Bastante trabajo. Trabajar duro y con amor. Para mí, si no amas lo que haces, debes dejarlo y buscar lo que amas. Todo lo que he hecho es porque en verdad lo amo, me gusta. Para mí, esa es la receta: si lo haces con amor, te va a salir bien. Algunas cosas te van a costar más, vas a pasarla mal. Pero si en realidad lo amas, esas cosas son detalles comparado con todo lo que te va a dar después. Estudiar bastante, ser perseverante, nunca rendirte. A veces vas a estar deprimido, te vas a cansar, pero que solo sea algo momentáneo. Esa es mi receta, eso es lo que hago hasta ahora.

A la edad que tienes, ¿cuál es el sueño que aún te falta cumplir?

Sueños no los llamaría, serían metas. Yo quiero impactar socialmente el desarrollo educativo del Perú, mejorar la educación pública, crear un currículo que sea justo y necesario para todos y aportar un poco para que los recursos permitan que todos puedan ser quienes quieran ser. Si una persona no quiere usar los recursos, no tomas las oportunidades que se le ofrece, ya es su decisión. Todo el mundo es libre. Pero, para mí, cuando tienes un Estado, ellos deben de responsabilizarse de darles a todos las mismas oportunidades. Y esa es mi meta, tratar de contribuir para eso. Empezando por la educación, que es lo que me gusta más.

Alejandro de la Puente en una de sus clases brindadas en Piura durante el último verano (Fuente: Difusión).
Alejandro de la Puente en una de sus clases brindadas en Piura durante el último verano (Fuente: Difusión).

Claro, y eso es bueno, porque si todos ponemos el hombro, ese problema se puede solucionar para cuando nuestros hijos o nietos ya estén en este mundo, ¿verdad?

Exactamente.

Porque a final de cuentas, el éxito del país va a ser de todos y no solo del gobierno que lo logre.

Exacto, ese es otro de nuestros problemas. El gobierno es un sistema que tiene que organizar, dictar leyes, pero no va a cambiar de forma radical el bienestar de las personas. El Estado es el encargado de manejar las políticas internacionales y nacionales, pero  nunca debería impactar en el desarrollo de una forma negativa, solo positiva.

Se le escucha su pasión por querer mejorar las cosas en el país. Pero también se le siente realista: “No soy político, no sé mucho de Economía, no sé cómo se manejan los recursos naturales ni cómo se venden, eso lo estoy aprendiendo. Lo que sí sé es que una sociedad se hace más fuerte cuando la educación se hace más fuerte”. Sabe sus limitaciones y por eso es que se sigue preparando para llegar a cumplir su meta.

¿Cómo surge tu interés por la ciencia?

Nunca surgió, siempre estuvo presente. Siempre me gustaron las matemáticas. Por mucho tiempo quise ser médico, pero cuando empecé la universidad en Estados Unidos, me di cuenta de que había opciones muy interesantes en ciencia que no hablaban de medicina solamente. Después de tomar cursos de todo (Química, Física, Biología, Matemáticas, he tomado cursos hasta por tomarlos), la Física me apasionó bastante y decidí hacer un máster. Luego del máster, decidí hacer un doctorado. Y así, siempre me gustó todo lo que es ciencia: la naturaleza, el universo, etcétera. Leo bastante sobre física, biología, genética, química, medicina. No soy experto en nada de eso pero estoy al día.

Es decir, no hubo alguien que te impulsó, sino que fue tu propia curiosidad.

Yo creo que fue mi experiencia universitaria la que me dio esa dirección. No hubo un solo profesor, sino que fueron varios buenos profesores, varias experiencias.

Imagino sus ojos brillosos en estos momentos. Por su tono de voz, siento que estamos tratando un tema que le faltan palabras para sentir todo lo que siente.

Fueron mis cuatro años de bachillerato en mi universidad que hicieron que me enamore de la Física. Por eso me parece importante que esto pase en el Perú. Uno no tiene que saber lo que quiere hacer desde que entra a la universidad, hay un montón de cosas que uno no sabe que existen y que uno puede aprenderlo en los primeros dos años de su carrera universitaria. Yo aprendí sociología, filosofía, nutrición, entre otros temas, y después de haberlo probado todo, escogí un sabor. Para mí, eso es básico, hay gente que sabe lo que quiere hacer desde que son chicos. Para mí, es importante tener una educación completa y básica, y después decidir con un poco de conocimiento en todo: poder tener una conversación inteligente, charlar con alguien.

El dr. De la Puente durante la explicación de cómo se compone el universo (Revista Känan).
El dr. de la Puente en la conferencia sobre las ondas gravitacionales del pasado mes de mayo, en Lima (Revista Känan).

¿Por qué, de todos los campos que tiene la física, decidiste inclinarte por el estudio de las partículas?

Porque, para mí, es la rama de la física que trata de responder las preguntas más fundamentales. Es la que tiene esos elementos de belleza matemática que a mí me atraen: la mecánica cuántica, la teoría de cálculos, ecuaciones diferenciales, geometría diferencial, etcétera. Esas cosas a mí me parecen hermosas, y son cosas que aplicas en la física de partículas para tratar de entender el universo al nivel más fundamental. Más fundamental que esto, no conocemos. Me gusta saber que estoy aportando a entender todo al nivel más básico. Me fascina porque me encanta la historia sobre el desarrollo de esta ciencia. Me encanta que se pueda proponer una teoría 60 años atrás y se pueda comprobar ahora, me parece increíble.

Dentro de toda tu carrera, ¿Cuál consideras que es el aporte más importante que has realizado?

Yo creo que toda mi investigación ha aportado un poco, todas mis publicaciones las quiero un montón porque todas fueron trabajos difíciles para mí. Todas tienen un valor muy especial dentro de mí. No hay ninguna que sobresalte porque todas me gustan, todas me gustaron hacer.

Por tu trabajo, ¿has tenido oportunidades de visitar algunos de los famosos centros de estudio que tiene Estados Unidos en investigación?

He visitado dos laboratorios. Uno se llama Fermilab y el otro se llama Jefferson Lab. También estuve en el CERN de Suiza. Eso son los que he visitado con más frecuencia.

¿Qué te pareció entrar por primera vez al CERN?

Es increíble porque estás en el centro de todo. Hay mucha gente trabajando en lo último de lo último. Desafortunadamente, no pude ver el acelerador por dentro porque lo estaban operando y no se puede entrar. Es un sitio muy lindo porque es un sitio con mucha diversidad, mucha gente de muchos lugares y todos trabajando para un mismo propósito. Es una experiencia linda, a mí me encanta ir allá.

Mientras habla del CERN, su voz me hace recordar a la del niño Charlie cuando le cuenta a su familia sobre la fábrica de Willy Wonka. Se siente la excitación y las ganas de regresar. Y eso es bastante obvio: estamos hablando de uno de los centros más famosos y prestigiosos de su campo de trabajo. Es como si a mí me ofrecieran visitar las instalaciones de la BBC.

¿Cómo es tu relación con los otros científicos peruanos que están en Norteamérica?

La verdad, conozco a varios físicos que residen en Estados Unidos y en Europa. Pero no he tenido relación con ellos porque no me encuentro cerca, no hemos coincidido en congresos o seminarios. Doctores no conozco muchos de mi edad. Sí conozco a varios estudiantes que recién están haciendo el doctorado en Estados Unidos, hicieron sus maestrías en el Perú. De todos modos, estoy bastante lejos de ellos. La comunidad en Estados Unidos se mueve bastante, en Europa también. En Canadá estoy un poco más como desenganchado, por estar más lejos de todo. La oportunidad de conocer físicos peruanos ha sido en Perú, cuando fui a un congreso en Arequipa, en el 2013. También interactúo con un físico que está en la Católica, que es parte de unos webinars que hacemos cada cierto tiempo, y él es el organizador junto a mí. Pero la comunidad peruana no la conozco mucho, pero sí conozco a gente de todo el mundo. Dime un país y es probable que conozca a alguien de allí.

Es decir, ¿la ciencia te ha permitido ampliar las relaciones que uno tiene?

Claro, me ha permitido interactuar con gente de otras culturas, de otros lugares. De países que había escuchado pero que nunca pensé que iba a conocer a alguien de allá. También me ha dado la oportunidad de viajar bastante, es una experiencia completa. No solo publicar tu trabajo, sino que también exponerlo por todo el mundo. Eso es lo lindo de las ciencias.

Hablando de exponer tus trabajos en otras partes del mundo, ¿hubo acercamientos con alguna universidad peruana para dar clases o charlas magistrales en el país?

No. Yo ahora estoy organizando con la comunidad de la Universidad San Marcos eventos académicos entre nosotros usando Internet, charlas informales, solo para compartir nuestros intereses en la física y conversar entre nosotros. No he tratado de dar una charla magistral. Soy un físico normal, o sea, me encanta la física pero no he dado charlas magistrales en muchos lugares. Siento que estoy empezando recién.

Pienso que eso es una pena, pero en parte también lo entiendo. Pena por la experiencia de vida que los estudiantes peruanos de Física se pierden, pero lo entiendo por el hecho de que Alejandro siente que aún tiene mucho para brindar como para dormirse en sus laureles.

Si te propusieran trabajar para algún gobierno, sea el peruano o el estadounidense, ¿lo aceptarías?

Sí, sin duda. Justo ahora estoy viendo una beca para trabajar en una agencia de Estados Unidos en el área de ciencia. Ellos (el gobierno de Estados Unidos) están metidos en lo que es ciencia mediante colaboraciones internacionales o mejorar la educación en su país. Lo que voy a hacer no es ciencia en sí misma, sino cosas más administrativas.

¿Qué tal te sienta ese tipo de trabajo?

Estoy feliz.

¿Menos estresante o es igual el rigor?

La verdad que no sé, debe ser más estresante porque es un poco más intenso: trabajar con muchas personas al mismo tiempo. Yo ahora trabajo bastante solo porque hago mucha investigación solo, no tengo un jefe. Elaboro mis propios proyectos, los desarrollo y los publico. Trabajo con una universidad pero soy bastante dueño de mi tiempo.

 

Explicando conceptos de Física a miembros de la comunidad científica , en Piura (Fuente: Difusión).
Explicando conceptos de Física a miembros de la comunidad científica , en Piura (Fuente: Difusión).

Eso es genial, ¿no? Porque todos al final deseamos algo así.

Sí, es lindo, pero a veces uno necesita un mentor, alguien que te ponga en dirección. Siempre es bueno aprender de alguien más. Para mí, debe existir un balance. Alguien completamente independiente deja de aprender y para mí, lo más importante de la vida es nunca dejar de aprender.

Claro, porque si dejas de aprender, te quedas estancado.

Obvio. Por ejemplo, mucha gente ha dejado de aprender lo que pasa en otros países, cómo nos afecta a nosotros, etcétera. Esas cosas hay que saberlas.

Así me voy despidiendo de Alejandro: uno nunca debe dejar de aprender. Eso, quizás, también le ha podido demostrar su trabajo en Física, como alguien que no sigue avanzando se queda estancado.

Además, como se puede observar, las historias de éxito de nuestros compatriotas fueran del país están en campos muy diversos. ¡Ah! Por si alguien se lo pregunta, el doctor Alejandro de la Puente ahora es miembro de la National Science Fundation de los Estados Unidos, y trabaja en programar para fortalecer la educación en pregrado.

Ya lo ven, si no se predica con el ejemplo solo quedan palabras vacías. Eso me hace recordar su última frase antes de despedirnos; “Si puedo aportar de algo, lo voy a hacer. Así que me verás bastante seguido yendo al Perú”.

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