Islandia más allá del fútbol (Parte I)

La bandera de Islandia, al igual que otros países del norte de Europa, también hace uso de la famosa cruz escandinava (Fuente: Iceland.is)
La bandera de Islandia, al igual que otros países del norte de Europa, también hace uso de la famosa cruz escandinava (Fuente: Iceland.is)

Durante el pasado verano europeo, una pequeña isla del extremo más boreal de Europa fue sensación en todo el mundo por su selección de fútbol. Me refiero, como ya quedó claro en el título, a la República de Islandia. Con poco más de 330 000 habitantes, este país ha recibido mucha publicidad durante el último año luego del torneo disputado en Francia el pasado julio. Sin embargo, existen muchas cosas en Islandia más allá de lo que su equipo de fútbol ofrece.

Personalmente, conocí la existencia de este país durante la universidad cuando el profesor de Estrategias de Marketing me hizo recuperar una nota perdida con un trabajo sobre cómo la crisis económica mundial del 2008 afectó a esta pequeña república. Poco sabía de Islandia entonces, salvo que la cantante Björk había nacido allá. Pero Islandia es tan fascinante que hasta hoy, muchos años después de ese trabajo, sigo pendiente de las noticias en la isla.

Lo primero que se tiene que saber de Islandia es que tiene una página para conocer el país, ¡y tiene una versión en español! Si luego de este texto, tienes ganas de visitarla, ya sabes dónde empezar a recoger información oficial.

 

Vista aérea de la capital: Reykjavík (Fuente: Wikimedia).
Vista aérea de la capital: Reykjavík (Fuente: Wikimedia).

Aún no se sabe a ciencia cierta cómo fue poblada la pequeña isla, solo se tienen teorías: algunos hablan de monjes erminataños de Irlanda y Gran Bretaña y otros de las famosas colonias errantes de vikingos que se distribuyeron por todo el norte de Europa. Lo cierto es que el territorio pasó a ser una colonia de Dinamarca en el siglo XIV de nuestra era y, a pesar que paulatinamente se le fueron dando ciertas libertades a los islandeses, la independencia definitiva no llegaría hasta el 17 de junio de 1944. Aunque su Parlamento funcionaba desde un siglo antes.

Islandia, como algunos países en el mundo, no cuenta con una fuerza militar permanente. Pero, ojo, su defensa militar de ataques externos estaba a cargo de los Estados Unidos hasta el año 2006. En la actualidad, solo cuenta con tres buques pertenecientes a su Guardia Costera.

Este país cuenta con varias curiosidades, pero uno de ellos es que no cuenta con el clima que le debería tocar por su ubicación geográfica. Así como la mayoría de la zona costera de Perú no presenta el clima de Tumbes y Piura, el clima en la isla no presenta los vientos fríos que le corresponde por su lugar tan próximo al Círculo Polar Ártico. De hecho, la última vez que sus playas amanecieron congeladas fue en 1969.

Y es que esto se debe que las costas islandesas son bañadas por la propia Corrriente del Atlántico Norte, que sale desde el mismísimo Golfo de México. llevando agua cálida hasta las playas de la pequeña república. De esta manera, se logra que haya un clima más templado y asequible para la vida humana.

Los islandeses, ajenos a los prejuicios de diversa índole que aqueja a muchas partes del mundo, suelen ser muy abiertos y diversos (Fuente: Diario As).
Los islandeses, ajenos a los prejuicios de diversa índole que aqueja a muchas partes del mundo, suelen ser muy abiertos y diversos (Fuente: Diario As).

Otra curiosidad del pequeño país es la tradición de los apellidos. Allá solo puedes llevar un apellido, por lo general será el nombre del padre más una terminación específica: -son si es hijo y -dóttir si es hija.  Esta tradición la conservan desde la Edad Media y, por más que en el resto de Europa se suprimió con el correr de los siglos, el Estado islandés lo sigue conservando con una sola modificación. Actualmente, también es posible hacer la inscripción del apellido con el nombre de la madre más las mismas terminaciones dependiendo si el nuevo inscrito es hombre o mujer.

En Islandia no existe la tradición de seguir la regla de heredar los apellidos generación tras generación.

Por ejemplo, si Geysir Atladóttir y Ólafur Bjarnason tuvieran una pareja de mellizos, se podrían llamar Sigurd Ólafursson (o Sigurd Geysirsson) y Katrín Ólafursdóttir (o Katrín Geysirsdóttir). ¿Se entiende? No se preocupe, nadie lo capta al primer intento.

Como queda obvio, bajo este sistema existe una clara latencia de caer en endogamia sin proponérselo. Pero los islandeses se las han arreglado muy bien hasta ahora para evitar parientes con colas de cerdo.

Sin embargo, si un extranjero llega a Islandia, tiene un hijo y decide inscribirlo en el registro local, puede seguir conservando el apellido original de la familia. Es decir, si llego a tener un hijo o hija en Islandia, le puedo poner el apellido Gálvez en lugar del “Jeansson” o “Jeansdóttir” que le correspondería.

Existe tanto por hablar de Islandia que un solo texto en Internet queda corto. Así que, como bien lo dice el título, esto solo es la primera de las tres partes que compone la entrega. La próxima semana seguimos con la segunda parte de este especial sobre uno de los países más curiosos de Europa.

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