Islandia más allá del fútbol (Parte III)

Una corona islandesa, la unidad monetaria de la isla desde su independencia (Fuente: Dreamstime).
Una corona islandesa, la unidad monetaria de la isla desde su independencia (Fuente: Dreamstime).

En la primera parte, había hablado sobre curiosidades del país como su clima o la colocación de su nombre. En la segunda parte, decidí hablar sobre los destinos turísticos. Ahora, hablará del motivo que me llevó a conocer Islandia hace muchos años.

Pero se debe empezar por el principio de todo. Hasta el inicio de la Guerra Fría, en la década de 1950, Islandia era un país agrícola y de mayoría rural.

Cincuenta años después, era uno de los país más estables socialmente del mundo y terminaría como el mejor país en el índice IDH unos años después. Y lo hizo, dos veces.

La calidad de vida en Islandia solo es comparable con los mejores países de Europa, como Suiza o Alemania (Fuente: Pinterest).
La calidad de vida en Islandia solo es comparable con los mejores países de Europa, como Suiza o Alemania (Fuente: Pinterest).

Esto lo logró por varios factores. Primero, la industrialización pesquera que siguió a su independencia de la corona danesa en 1944.

Otro motivo al que se le dio mucha importancia en esto fue el Plan Marshall, un programa de apoyo de Estados Unidos para la recuperación de los países europeos luego de la Segunda Guerra Mundial.

Pero todo eso se fue al tacho con la crisis económica del 2008, que sumió al país en el peor período de inestabilidad social, política y económica que vivieran en toda su historia como independientes.

Pero, ¿cómo uno de los mejores países para vivir en el mundo perdió tanto en tan poco tiempo?

Causas de la crisis

Hasta la década de 1980, luego de la independencia, hubo una alternancia en el poder entre la derecha y la socialdemocracia en la isla. Sin embargo, tras las elecciones de 1991, los gobiernos que se sucedieron durante toda la década final del siglo pasado fueron solo de derecha.

Eso llevó a que los bancos islandeses fueran liberados de cualquier control estatal a comienzos de siglo. Lo que los encaminó para hacer negocios con el resto de Europa, especialmente con Reino Unido y Dinamarca.

Esto hizo posicionar a los bancos Landsbankinn, Kaupthing y Glitnir, todos de capital islandés, como los mejores bancos para realizar préstamos en todo el norte europeo. Incluso, Landsbanki abrió una sucursal (Icesave) en Reino Unido para operar libremente como empresa local.

Y aquí fue donde todo empezó.

Los tres bancos causantes de todo el problema vivido en Islandia hace casi 10 años (Fuente: Iceland Monitor).
Los tres bancos causantes de todo el problema vivido en Islandia hace casi 10 años (Fuente: Iceland Monitor).

Los bancos islandeses prestaban grandes cantidades de dinero por un tiempo demasiado prolongado y con tasas ridículamente bajas para el mercado. Imagine que, para sacar su casa, el banco le preste más de 200 mil soles en un plazo de 35 años pero pagando solo 485 soles mensuales durante todo ese período. No tiene sentido, ¿verdad? ¿Dónde está el truco?

El problema para el Banco Central islandés es que no había truco. Si algo salía mal con los préstamos en el continente, los bancos se podían hacer cargo pidiendo préstamos a otros bancos. Total, había plata y como cancha, como dirían por ahí.

Islandia toca suelo

Pero cuando llegó la crisis del 2008, la isla ya no pudo hacer frente a las travesuras financieras de sus bancos por todo Europa y la mayoría de bancos europeos cerraron filas para no seguir prestando dinero a manos llenas.

Fue así que en un lapso menor a una semana, los tres bancos (Landsbankinb, Kaupthing y Glitnir) quebraron, debido a que muchos de sus préstamos se quedaron sin cobrar por la explosión de la crisis y los demás bancos de la eurozona ya no les prestaban dinero para cubrir sus pasivos.

Setiembre y octubre del 2008 fueron tan difíciles para la isla que la población no aguantó más y salieron a las calles en noviembre, para protestar por primera vez en casi cuarenta años.

Los islandeses salieron a protestar cuando su estilo de vida fue drásticamente azotado por la crisis (Fuente: El País).
Los islandeses salieron a protestar cuando su estilo de vida fue drásticamente azotado por la crisis (Fuente: El País).

Con la quiebra de sus bancos se vivió un efecto de dominó que terminó por arrastrar a gran parte de la isla. Su moneda, ya fuertemente sobrevaluada por el Índice Big Mac antes de la crisis, sufrió tanta devaluación en un mes que lo que antes te costaba una bicicleta ahora lo podías pagar en gasesosa personal.

La crisis también trajó el final de la bonanza social en Islandia que, aunque nunca se vivió como por estos lares que se grafica en la repartición de dinero entre los más pobres, pero que les permitió ser uno de los países más ricos pero menos desiguales de todo el mundo.

Consecuencias

Luego de todo este problema, las cabezas del gobierno fueron obligados a dimitir ante la presión popular. Ante ello, asumió con carácter de urgencia un gobierno de coalición dominado por la socialdemocracia, que volvía al gobierno luego de casi veinte años.

Lejos de rescatar a los bancos responsables de la crisis, el nuevo gobierno decidió dejarlos morir. Así hubieran querido, no tenían forma: la economía de los tres bancos sumaban 10 veces el PBI del país y más de 20 veces su presupuesto anual.

La calificación crediticia del país se fue por los suelos. Se vieron obligados a pedir dinero al Fondo Monetario Internacional. El desempleo creció hasta el 25%. La bolsa se desplomó más de 10 puntos por mes… En fin, imagínense el peor escenario posible por un país. Y a ese escenario, multíplicalo por diez.

Finalmente, la crisis tuvo su punto final hacia mediados del 2011, cuando la contracción de la economía se recuperó y la isla recuperó el camino del crecimiento.

Aunque no se recuperó hasta las cifras antes de la crisis, sí ha permitido que los habitantes de Islandia puedan disfrutar de una vida parecida.

De esta manera, llega a su fin el especial sobre Islandia, un país más que interesante en el norte de Europa.

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